Si los muertos no resucitan - Philip Kerr

lunes, 23 de julio de 2018


Título original: If the dead rise not
Edición: RBA
País: Reino Unido
Tapa blanda
Ubicación: Biblioteca Regional de Murcia

1934, Bernie Gunther vive ahora en el prestigioso hotel Adlon, propiedad de los carismáticos Louis y Hedda Adlon, personajes muy conocidos en el Berlín posterior a la llegada del nazismo más radical. Gunther ejerce de detective resolviendo las pequeñas disputas, peleas en el bar, sacando a escondidas a prostitutas que los clientes llevan a sus habitaciones. Uno de ellos, Max Reles denuncia la desaparición de una caja china seguro de que se la ha robado alguien del hotel. Al mismo tiempo uno de los clientes aparece muerto en su habitación después de una noche de diversión. En 1934 los nazis ya estaban en el poder pero no habían alcanzado aún su cota de terror. Los judíos ya iban siendo expulsados de las instalaciones públicas como los gimnasios, les estaba vetado el deporte olímpico, ni siquiera podían trabajar en las obras del gran estadio que Hitler hizo construir para los juegos de 1936. Gunther se enfrentará con una trama peligrosa al acudir en ayuda de un joven inspector que está intrigado por las muerte de un hombre que ha aparecido ahogado. En los pulmones aparece agua salada pero el canal es de agua dulce. El problema viene al descubrirse que podría ser judío por lo que enseguida las autoridades desisten de resolver el caso.

Gunther conocerá por mediación de Hedda Adlon a la bella Noreen Charalambides, una periodista norteamericana que pretende escribir un artículo destructor sobre la situación de Alemania para socavar la intervención de su país en los Juegos Olímpicos. Si los Estados Unidos no acuden a las olimpiadas otros países desistirán también. No fue el caso. A medida que siguen las pistas, Gunther y Noreen estarán en el punto de mira de aquellos que pretenden mantener su estatus y sus beneficios. La segunda parte de la novela transcurre en La Habana de 1954. Cuba es gobernada por Batista, Fidel Castro se encuentra preso tras su fallido intento de hacerse con el cuartel Moncada. Los militares cargan contra todo aquel opositor al régimen. Gunther se traslada a la isla después del desenlace de Una llama misteriosa que se desarrollaba en el Buenos Aires de los Perón.

Como siempre aprendes historia con estas novelas. Me gusta como Philip Kerr aporta detalles de la época, los Adlon, los tejemanejes previos a las olimpiadas, la Cuba de Batista, el negocio del juego y por supuesto la trama personal del protagonista perseguido por los recuerdos y la vida que dejó en Alemania al tener que huir para salvar su vida.

Reto 100 Libros Nº 36

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