Apocalipsis Z de Manel Loureiro

martes, 19 de diciembre de 2017



Dro de El blog de las series americanas me regaló hace tiempo El último pasajero y me lo leí en apenas veinticuatro horas. La entrada la tenéis disponible. El caso es que en un intercambio de lecturas me ofreció leer esta aventura con zombis y como nunca había leído nada parecido decidí probar. Todo esto sin haber visto casi ninguna serie de zombis, casi. Izombie y las pelis de Resident Evil es lo único que he visto y no tienen comparación con esta trilogía. Publicada entre 2009 y 2012, los tres prestados son ediciones Debolsillo.

EL PRINCIPIO DEL FIN
El apocalipsis ha llegado en forma de virus. Unos terroristas asaltan una base militar en Daguestán desatando sin saberlo un virus mortal que convierte a todo aquel expuesto en un muerto viviente, un cadáver que ataca a cualquiera que se cruce en su camino infectándolo con el virus TSJ que se expande con facilidad por toda Europa. Al principio las noticias son confusas. Con las primeras imágenes de ejércitos de No muertos atravesando las ciudades empieza a cundir el pánico. Muy pronto llegan a España donde imperará la ley del más fuerte.

Nuestro protagonista es Manel, un abogado que empieza a contar esta historia en primera persona a través de un diario. Vive en Pontevedra con su gato Lúculo y tendrá la insensata idea de quedarse en casa a pesar de que las autoridades trasladan a sus vecinos a uno de los Puntos Seguros que surgen en el país para evitar el contagio. Atrincherarse en casa será su salvación ya que la marea de No muertos es imparable y no hace distintivos. Todos los vivos son perseguidos. Armado con sus escasas dotes de supervivencia, con la original idea de vestirse con su traje de neopreno para evitar mordeduras y llevando a Lúculo bajo el brazo, nuestro abogado protagonista comienza una carrera para sobrevivir.

LOS DÍAS OSCUROS
Tras poner en marcha el helicóptero y despegar, los cuatro supervivientes cruzan la Península observando la desolación y sobre todo la ausencia de supervivientes. Las Islas Canarias se han convertido en el refugio de miles de personas y las autoridades supervivientes apenas dan abasto, se raciona la comida, cada uno tiene una ocupación y sobre todo no han quedado atrás ni las ideologías ni los revanchismos. Por orden de su anfitriona, Viktor y el abogado tendrán que acompañar a un grupo de militares hasta Madrid para proveerse de medicinas en un hospital situado en el centro de la capital de los zombis.

Esta narración alterna entre la primera y tercera persona. Por un lado el protagonista cuenta qué ocurre después de poner en marcha el helicóptero y su llegada a las Islas Canarias además de lo ocurrido durante su misión. La tercera voz describe los pasos de Lucía en su refugio.

LA IRA DE LOS JUSTOS
Tras huir de Canarias, nuestros protagonistas son rescatados por unos marineros que ponen rumbo a Estados Unidos donde queda una ciudad dirigida por el reverendo Greene, un fanático religioso que cree ser el elegido por Dios. Aterrorizados por el maltrato que los blancos dan a los ciudadanos negros, latinos y asiáticos, tendrán que buscar de nuevo la forma de escapar.

La primera y tercera persona siguen con sus narraciones. La tercera parte se centra mucho más en el terreno fanático, la insolidaridad, la creencia de la supremacía y además la piedad y el espíritu de lucha. Como siempre el ser humano sin dejar atrás estas cosas.

OPINIÓN
Es muy original el puntazo del neopreno y tener a Lúculo de compañero. Que la primera parte se narre en forma de diario aporta dramatismo. Pueden pasar horas y días entre los escritos. Esto quiere decir que sabemos los hechos después de que hayan sucedido, no van en tercera persona con todos los detalles. Habla de su pánico al encontrarse ante los No muertos, lo impactante que es matar a alguien que clínicamente debería estar muerto, la destrucción de las ciudades, la barbarie de los supervivientes… Con las otras entregas es interesante ver el punto de vista de Lucía en Canarias ya que apenas se la conoce en el primer libro. Tanto Manel, Lucía y Viktor han tenido una gran evolución. El abogado adquiere un rol que como hombre moderno nunca hubiera imaginado adoptar, tanto él como Lucía pelean por sobrevivir, en el caso de ella SPOILER escapando del puto zumbado del barco que la agrede SPOILER. Viktor es el experimentado, alguien tiene que sacarles las castañas del fuego, han compuesto un grupo muy bueno. La trilogía es muy original en sí pero la tercera parte no me ha gustado tanto. Demasiado fanatismo esperaba otra cosa. Porque si algo no falla en un mundo apocalíptico es el conservar la religión y el partido político. Los fanáticos metodistas republicanos siguen a lo suyo. Los nuestros igual, que si monarquía, que si república. Impera la supervivencia. No puedes esperar un poco de solidaridad. Mucha gente en el mismo sitio tiene eso. Hay muchos ejemplos indirectos de cómo durante la invasión zombi la gente se atacaba entre sí por subir a un barco, entrar en la zona segura o esclaviza en el caso de los americanos, a quien no tiene armas. Finalmente aunque la tercera parte no me ha convencido del todo me quedo con la idea del apocalipsis y espero seguir leyendo a Loureiro el próximo año.

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