Jane Eyre de Charlotte Brontë

jueves, 9 de noviembre de 2017

Lo compré en la Feria del libro de Murcia, me costó apenas cinco euros. Es de la Editorial Planeta editado en 1984. La introducción viene a cargo de Marta Pessarrodona. Después de leer Cumbres borrascosas a principios de año y ver el video introductorio que Magrat de Crónicas de Magrat le dedicaba a las hermanas Brontë en su canal, me llamó la atención la vida de estas tres hermanas y me decidí a leer más obras. Jane Eyre actualmente se encuentra en montones de ediciones por si os da cosa una edición de segunda mano. Yo lo entiendo porque buscando entre los libros de la feria me encontré una edición en rosa castellanizada con un hermoso Juana en su portada.


Siendo un clásico de la literatura mucha gente ya sabrá que esta historia transcurre en una mansión victoriana con sus enigmas y su protagonista es fuerte y decidida. La historia empieza siendo Jane Eyre una niña de apenas diez años que vive bajo la tutela de su tía, la señora Reed pero sufre el continuo maltrato de ella y sus primos. Incluso las criadas de la casa la tratan como un balón alegando que es una niña desagradecida que va a ir al infierno porque es una recogida, no da las gracias a su “cariñosa” tía por todo lo bueno que hace por ella. Si lo bueno es que después de tanto maltrato la mande al colegio de Lowood entonces no haberla recogido. Porque a pesar de que en Lowood tiene una educación y encuentra su lugar en la vida, los primeros meses en aquel lugar fueron un tormento para Jane que sufre el frío, la comida de mala calidad y una epidemia que acaba con la mitad de las niñas internas. Es un fiel retrato del colegio al que fueron las propias Charlotte y Emily Brontë de niñas donde dos de sus hermanas murieron por las insalubres condiciones del lugar. Una vez terminado el colegio, Jane se coloca como institutriz en Thornfield, una casa solariega donde vive el señor Rochester con su pupila, una niña de origen francés. Jane entabla amistad con la pequeña Adele y con la señora Fairfax, ama de llaves de la casa. La actitud de Edward Rochester llamará su atención haciendo aparecer la llama del amor.

Qué decir de esos bondadosos familiares que acogían a sobrinos huérfanos  o primos lejanos cuyos padres también han muerto o no tienen manera de subsistir todos. Con ese trato que sufría Jane me acordaba de la obra de Agatha Christie, Tres ratones ciegos:

- Desde luego, querida, tiene toda la razón. Me he dejado llevar por mi amor a los muebles de época. SI tienes la mesa, debes tener la familia adecuada sentada a su alrededor. El padre con barba, severo y apuesto, la madre prolífica y apagada, once hijos, una gobernanta de armas tomar y alguien al que  todos se refieren como “la pobre Harriet”, la parienta pobre para todo servicio y que está muy pero que muy agradecida por tener un buen hogar. Mire esa chimenea, piense en las llamas que casi abrasan la espalda de la pobre Harriet.”

Solo que en lugar de tenerla de recadera como a Fanny en Mansfield Park, que de esa novela ya hablaré cuando la acabe un día de estos porque me está costando lo suyo, a Jane la castigan y la golpean constantemente empezando por su primo John sobre protegido por su madre que culpa a la sobrina de todo lo que pasa en su casa. A eso se le llama maltrato infantil. Volviendo al contexto histórico, no creáis que se me ha olvidado, era muy común hace cien años que las familias pudientes recogieran a un pariente pobre para que este tuviera una educación o formarse para trabajar en caso de ser varón. En el caso de las mujeres daban una educación justilla y muchas tareas domésticas ya que como no se casaban la mayoría pues podían tenerlas trabajando para ellos sin cobrar un chelín. Así es la caridad en casa de los Reed y en Mansfield Park. Ya os hablaré de la tita Norris.

Jane es una protagonista que en su momento fue un bombazo por ser una joven que se gana la vida, tiene sus propias ideas, ha tenido una buena educación es decir, se ha formado, ha tenido buenas profesoras a pesar de ese desastroso principio en Lowood. Se gana la vida, no es “hija de”, no es hija de ningún clérigo, un arrendatario ni nada por el estilo. Hoy en día sus convicciones religiosas podrían chirriar bastante al público sobre todo la parte final de la novela que se hace un poco cuesta arriba y se convierte en un melodrama precioso. Aunque la historia me ha gustado en general debo decir que la parte final no me ha convencido, demasiados arreglos en mi opinión.

SPOILER
Que después de haber salido Jane adelante por sí misma y después de saber que Rochester tiene encerrada a su mujer porque está loca ya que el divorcio no cubría las enfermedades mentales entonces, y Jane tenga ese hambre y después conozca al clérigo que resulta ser su primo y quiera casarse con ella porque una mujer misionera en la India y además sola no le parecía bien, creo que fue excesivo.
FIN DEL SPOILER
(Quien quiera verlo que lo seleccione con el ratón y ya está. Pero el que avisa no es traidor.)


La autora
Charlotte Brontë nació en Thorton, Yorkshire, Inglaterra, el veintiuno de abril de 1816 y falleció en Haworth, Yorkshire, Inglaterra, el treinta y uno de marzo de 1855. Su padre el clérigo Patrick Brontë fue nombrado rector de Haworth donde toda la familia se trasladaría a vivir. Sus hermanas también fueron conocidas autoras, Emily y Anne Brontë. Tras la muerte de su madre, Charlotte y su hermana Emily serían enviadas junto a sus hermanas Mary y Elizabeth al siniestro internado de Clergy Daughters en Lancashire, lugar donde sus hermanas encontrarían la muerte debido a una epidemia de tuberculosis que se produjo por las malas condiciones sanitarias que lucía el colegio. Este lugar aparece reflejado en la novela de Jane Eyre. Una vez en casa, Charlotte y sus hermanos estimularon su imaginación creando mundos fantásticos cuyas crónicas se recogen solo en parte.
Charlotte se colocó como docente en Roe Head y trabajó como institutriz, ocupación que más tarde aparecería en Jane Eyre. Junto a sus hermanas publicó con pseudónimo una colección conjunta firmada por Currer, Ellis y Acton Bell pero no tuvieron suerte. Jane Eyre, también publicada bajo pseudónimo sería su primer éxito. El destino trágico persiguió a los hermanos Brontë, los hermanos supervivientes murieron de tuberculosis como sus hermanas en el internado. Charlotte enfermaría estando embarazada de su esposo, Arthur Bell Nichols que no pudo evitar que la correspondencia de su esposa saliera a la luz. Elizabeth Gaskell utilizaría para su biografía sobre la difunta autora.

Obras
Poemas 1846
Jane Eyre 1847
Shirley 1849
Villette 1853
El profesor 1857 (publicada de forma póstuma)
Emma (llegó a escribir dos capítulos. La novela se terminó de manera anónima y se publicó con el título de Emma Brown)

2 comentarios:

  1. Ya sabes que yo soy más fan de "Cumbres borrascosas", pero "Jane Eyre" también me parece uno de esos clásicos impresdincibles, de los que te hacen disfrutar de una buena lectura. A mí lo único que me chirrió un poco de esta novela es ese giro tan religioso de la segunda mitad, que cae casi en el fanatismo, cuando Jane Eyre se nos presenta desde el principio como un personaje sensato y nada radicalizado en temas religiosos, incluso crítica con algunas instituciones. Aunque, claro, las Brontë eran hijas de un vicario, así que... Me parece genial tu incursión en los clásicos y que te haya recordado a la atmósfera de "Tres ratones ciegos". Un beso.

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    1. Hola Mónica.
      Voy a incluir en el futuro entradas hablando sin censura sobre estas cosas como ese giro que tiene Jane Eyre con la religión. De hecho he incluido el spoiler invisible porque lo necesitaba jaja.
      Muchas gracias por tu comentario.

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