Un cadáver en la biblioteca & El caso de los anónimos de Agatha Christie

domingo, 1 de abril de 2018



Un cadáver en la biblioteca (The body in the library) en el inglés original es una novela publicada en 1942 siendo una de las novelas más famosas de Agatha Christie y de las más leídas en cuanto a novelas donde aparece Jane Marple. En el prólogo, la autora hace referencia a los clichés de los dramas y las novelas de detectives, el famoso recurso del cadáver en la biblioteca le dio una idea y la explotó. En esta edición Debolsillo de 2003 se incluye El caso de los anónimos (The moving finger) que se publicó en 1943. En su prólogo, Agatha Christie manifestó su deseo de escribir una variable sobre los escritores de anónimos.

Un cadáver en la biblioteca
Los Bantry se despiertan con la sorprendente noticia de que ha aparecido el cadáver de una mujer joven en la biblioteca. Aturdido, Arthur Bantry llama a la policía mientras que su esposa Dolly llama a su amiga, Jane Marple. Cuando le muestra el cuerpo, la dama señala que es muy joven y que desde luego es algo totalmente irreal dada la sobriedad de sus amigos. Quizás la joven podría ser amiga de Basil Blake, un joven mujeriego que reside en la población y que tiene un carácter despreocupado. Sin embargo desde una población cercana llega la noticia de la desaparición de Ruby Keene que trabajaba en un hotel de la zona.

Ojeando de nuevo esta novela me acuerdo de lo bien que lo pasé con su trama que se extendía por todos los rincones del inofensivo St Mary Mead. Todo el mundo cotilleando sobre el suceso y diciendo que si la chica era la querida del coronel Bantry, que si nadie se lo hubiera imaginado, que qué diría su mujer… Precisamente esta ola de rumores es lo que la señora Bantry quiere detener y por eso pide ayuda a Jane Marple, la única que se mantiene fiel a sus amigos. Aparecen algunos de los personajes más conocidos de este repertorio, el inspector Slack, el coronel Melchett, la señora Price Ridley o miss Hartnell.

Ruby Keene estaba relacionada con el señor Jefferson, un inválido que al parecer le había cogido cariño pero su familia no estaba nada contenta por ello y veían a la chica como una caza fortunas. Uno de los misterios principales es cómo llegó el cadáver hasta la biblioteca de los Bantry, se incide mucho en esta cuestión ya que no tiene sentido alguno, Bantry no sería tan estúpido aunque el viejo coronel lo parezca.

El caso de los anónimos
La población de Lymstock está siendo asediada por una oleada de mensajes anónimos a cual más inaudito que el anterior. Todo esto pilla desprevenidos a Jerry y su hermana Joanna que acaban de mudarse al pueblo donde Jerry necesita la tranquilidad después de estrellarse con su avión durante la guerra. Su mensaje les acusa de ser amantes y no hermanos. Por todo lo demás, Lymstock parece una población tranquila con sus vecinos más importantes, el doctor Griffith y su hermana, el abogado Symmington y su familia, la solterona miss Barton que les alquila la casa, la señora Dane Calthrop, mujer del vicario, el señor Pye… todos ellos personas muy normales. Hasta que la muerte hace acto de presencia. Una tarde la señora Symmington aparece muerta en su dormitorio. Ha dejado una nota de suicidio.

El escenario de esta novela tiene muchas similitudes con St Mary Mead, la gente básicamente es la misma o parecida en todos los sitios. Quiero decir que en todas partes se encuentran los vecinos cotillas, las historias desgraciadas, las solteras y gente con muy mala leche. Desde el principio se sospecha que el autor de los anónimos es una mujer y tenemos personajes femeninos que nos harán sospechar de todas desde la animosa señorita Griffith, la tímida miss Barton e incluso Partridge, la rígida doncella de los hermanos protagonistas. De todos los personajes me quedé con buen recuerdo de la esposa del vicario y de Megan, son ambas muy interesantes a su manera. Claro que ellas dos tampoco estaban exentas de sospecha, en las novelas de Christie cualquiera puede ser el asesino. Muy discretamente se señalaría también al señor Pye, un solterón que vive solo y colecciona antigüedades. Quizás esta discreción señalase la homosexualidad pero eso ya queda a la imaginación del lector.

2 comentarios:

  1. Holaa
    Le tengo muchas ganas a Un cadáver en la biblioteca^^ De momento mi favorito es Diez Negritos :)
    Un besito

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    1. Hola Sandry.
      Dale una oportunidad en cuanto puedas que no te va a defraudar. Diez negritos es increíble. Muchas gracias por tu comentario.

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