Navidades trágicas & Un triste ciprés de Agatha Christie

domingo, 25 de marzo de 2018



Navidades trágicas (Hercule Poirot’s Christmas) se publicó en 1939. Esta edición Debolsillo recoge dos novelas en una. En este caso acompaña Un triste ciprés (Sad cypress) publicada en 1940.

Navidades trágicas
El anciano Simeon Lee ha reunido a todos sus hijos para la cena de Navidad. Además ha hecho venir desde España a su única nieta, Pilar, para que conozca a sus familiares. Poco antes de la cena el anciano se enfrenta a sus hijos reprochándoles no haber sabido llegar a nada como hizo él. Mientras los demás cenan, un estruendo procedente del piso de arriba, seguido por un grito agónico les hace levantarse y correr al estudio del anciano. Al derribar la puerta encuentran a Simeon Lee sobre un gran charco de sangre. Lo han degollado.

El inspector Sugden junto al coronel Johnson y Monsieur Poirot se encargarán de la investigación. Poirot ha sido invitado debido a que pasaba unos días con el coronel. Enseguida se centrarán en los hijos del difunto. En el fiel Alfred, siempre pendiente de su padre, su hermano George, miembro del parlamento, Harry, el hijo pródigo, David, sensible y que odiaba a su padre. También las nueras son investigadas, la calmosa Lydia, casada con Alfred, la perfecta Magdalen, casada con George y la amable Hilda, casada con David. La investigación podría dejar de lado a Pilar, la nieta de Simeon por llevar muy poco tiempo en la casa y a Stephen Farr, hijo de un viejo amigo del señor Lee que vive en Sudáfrica.

Pero como siempre que aparece una de estas familias disfuncionales no podemos bajar la guardia ya que todos, absolutamente todos, tienen un secreto que esconder. Navidades trágicas es una de mis novelas favoritas tanto por sus personajes, su ambientación y la resolución del caso. Verdaderamente Agatha Christie era una escritora de su tiempo ya que en tiempos de guerra sus novelas no solo reflejaron la sociedad inglesa sino a los extranjeros que llegaban a Inglaterra como Poirot, os recuerdo que llegó al país siendo refugiado durante la Primera Guerra Mundial procedente de Bélgica. En este caso tenemos a Pilar que viene de España pero no se centra en la guerra civil del 36 sino que da un par de detalles para encajar en la trama.

Un triste ciprés
 Elinor Carlisle es acusada de envenenar a Mary Gerrard. Todas las pruebas apuntan en su contra. Solo ella tuvo la oportunidad de poner el veneno. Mary murió la tarde que fue invitada junto a la enfermera Hopkins a tomar el té en casa de la señora Welman, tía de Elinor, fallecida recientemente. La señorita Carlisle es la única heredera y estaba recogiendo algunas cosas antes de vender la mansión familiar. Todo apunta a que Elinor la envenenó por celos ya que su prometido, su primo Roderick, la había abandonado por Mary. Sin embargo el doctor Lord cree en su inocencia y pide ayuda a Poirot para descubrir la verdad.

Esta novela da un salto en el tiempo desde el juicio de Elinor hasta el momento en que ella y su primo Roderick leen un anónimo que les avisa de la proximidad de Mary Gerrard hacia la tía de ambos, la señora Welman, una mujer mayor impedida por una trombosis. Cuando ambos acuden a la casa familiar vuelven los recuerdos de la niñez ligados con Mary que fue la protegida de Laura Welman, ahora es una muchacha bella y encantadora que sufre el maltrato de su padre, el viejo guarda de la finca, que la aborrece. Poco después tras sufrir una recaída, la señora Welman muere y Elinor se convierte en su única heredera.

Uno de los atractivos de esta historia es la trama que tiene detrás. La relación entre Roderick y Elinor que parecía ir tan bien, la fortaleza de la señora Welman y las habladurías de las dos enfermeras que van añadiendo detalles sobre Mary Gerrard. El método del asesinato es ingenioso y arriesgado porque podría haber salido muy mal. Esta vez Poirot se topa con el caso por mediación de un hombre enamorado. Aquí tenemos varios amores frustrados empezando por la relación entre Elinor y su primo. Roddy, como ella lo llama me pareció desde el principio un inútil y el doctor Lord un tanto bobo. Siempre aparece un personaje breve que te da buena impresión y esa es la señora Bishop, el ama de llaves de la casa familiar con un porte regio como suelen describirse a estos personajes de las grandes casas. Mary desde el principio es señalada como una víctima del destino, despreciada por su padre, señalada por ser la protegida de una señora rica, envidiada al mismo tiempo por su educación y belleza. Elinor es la más fuerte, capaz de obrar con la mente fría pero incluso ella es humana y sufre por su tragedia personal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario