Los relojes de Agatha Christie

domingo, 17 de diciembre de 2017

The clocks en el inglés original se publicó en 1963. Es una de las tramas menos conocidas de Poirot, su participación es un tanto reducida. De nuevo edición de Molino en excelente estado de conservación. La encontré en la Feria del libro de Murcia.


¿Cómo pueden estar relacionados una mujer ciega, una mecanógrafa y un cadáver sin identificar? A simple vista es un extraño rompecabezas. La joven Sheila acude a petición de su cliente a la casa de la señorita Pebmarsh que necesita una mecanógrafa por horas. Según las instrucciones de su cliente debe entrar en la casa y esperar en el interior por si la interesada tuviera que retrasarse. Al entrar en la sala de estar Sheila encuentra el cadáver y sale corriendo tropezando con el joven Colin Lamb que pasaba por allí y llama a la policía. El inspector Hardcastle, amigo de Colin, interroga a la muchacha pero su sorpresa será grande cuando la señorita Pebmarsh niegue haber contratado a Sheila y menos haber hecho una llamada a la agencia. Niega también conocer al difunto. El joven Lamb acudirá a Poirot en busca de ayuda.

La trama es bastante original, una mujer ciega, la chica y el apuesto salvador. Como siempre el servicio secreto tiene sus motivos para investigar en Wilbraham Crescent, de ahí que Colin se encontrara en la zona. A esto se debe añadir la declaración de los vecinos a cual más sorprendente. Ninguno de ellos imagina a la señorita Pebmarsh matando a alguien que no puede ver. Añadiendo los relojes que aparecen en el escenario del crimen tenemos otra incógnita ya que la dueña de la casa declara tener tan solo dos. Como siempre Poirot encuentra la solución ideal para un problema que a él se le antoja sencillísimo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario