La muerte de Ivan Ilich de Lev Tolstoi

sábado, 26 de agosto de 2017

Esta novela la leí en mi primer año de universidad inspirado por un amigo que prácticamente devoraba literatura rusa. Viene en una edición que en su momento me costó muy barata junto con otros dos libros, el tercero salía gratis. Los otros libros que compré fueron La importancia de llamarse Ernesto de Oscar Wilde y Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer. El título original de esta obra es Smert Ivana Ilyicha y se publicó en 1886, la edición es de Servilibro Ediciones, S.A.


Se trata de una novela corta en la que el autor nos habla de la vida de Ivan Ilich, un magistrado ruso que mantiene una posición de prestigio sin llegar a ser un adinerado señor. Mantiene una relación tirante con su familia sobre todo con su esposa, Praskovya Fyodorovna, con la que discute a menudo por cualquier tema. Poco después de iniciar las reformas de su nuevo hogar, Ivan Ilich se da un fuerte golpe en el costado al que resta importancia, poco tiempo después comenzará a sentirse mal y los médicos no sabrán cómo tratar su dolencia, ni siquiera saben qué puede ser la causa de su padecimiento.

Después de terminar de leer Ana Karenina releí esta novela en apenas dos días, tiene ciento cuarenta páginas de nada pero son tan intensas que uno siente compasión por el protagonista que a cada capítulo ve agigantarse sus males. La familia que no puede consolarle opta por dejarlo tranquilo cuando él les grita que se vayan pero al mismo tiempo también se les comprende y debe al mismo tiempo reprimir por no interesarse más por el padre, esposo y amigo ya que incluso los amigos prefieren dejarlo de lado cuando empeora. Durante su enfermedad, Ivan Ilich hace recuento de su vida y tristemente se pregunta por qué él que apenas tiene cuarenta y cinco años va a morir de algo que ni los médicos saben decir qué es. Su soledad y agotamiento son palpables pero también su ira a veces desproporcionada hacia Praskovya Fyodorovna cuando (en escasas ocasiones), se interesa sinceramente por su estado. El resto del tiempo prefiere reprenderle en público por no tomar la medicación y no hacer caso del médico cuando ni el mejor médico de la ciudad, aparte de caro, no sabe qué tiene su paciente y pasa de escucharle para darse importancia delante de otros clientes.

Es una novela que en su momento me impresionó por su fuerza y que ahora después de leer el clasicazo que es Ana Karenina, vuelve a dejarme sin palabras. Merece mucho la pena empezar por esta novela si uno le tiene miedo a coger la más emblemática a la hora de ponerse con este autor.

4 comentarios:

  1. Mi obra preferida de Tolstoi es, sin duda, "Guerra y paz", supongo que a los historiadores nos pierde sin remedio, qué le vamos a hacer, como dicen, la cabra tira al monte ;-) Esta que hoy nos traes todavía no la he leído, me animas con tu reseña, aunque ya te aviso que Karenina no es santo de mi devoción. Besos.

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    1. Hola Mónica.
      Tengo que leer Guerra y paz algún día cuando me quite lecturas pendientes. Te aseguro que lo de Ivan Ilich es más asequible que A. Karenina jajaja seguro que la encuentras interesante.

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  2. Un libro corto pero que personalmente me encantó..Genial tu reseña.Un saludo.

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    1. Hola Manuela.
      Corto pero intenso. Gracias por tu comentario.

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