Mrs Danvers

jueves, 11 de febrero de 2016

Después de la última entrada me apetecía trabajar un poco la sección donde me dedico a hablar de personajes literarios. La encontraréis a la derecha de vuestras pantallas con el título de "Autores" donde encontraréis el personaje de Pendergast, el único personaje del que hasta ahora he hablado. Esta vez me apetecía hacer algo diferente de manera que estuve dándole vueltas hasta que pensé en hacerlo de un personaje famoso no solo en la literatura sino también en el cine. Es un personaje al que rodea el misterio y que forma parte de una de las mejores novelas que he leído nunca, Rebeca. La señora Danvers, interpretada por Judith Anderson en la película de Alfred Hitchcock, será el primer personaje femenino que reseño este año.

Judith Anderson caracterizada en la película

¿Qué sabemos de la señora Danvers? Daphne Du Maurier la describía como una mujer alta y delgada cuyo rostro de pómulos salientes y grandes ojos hundidos y pálido semejaba una calavera vestida enteramente de negro. El primer encuentro entre la señora Danvers y la nueva señora de Winter transmite frialdad y distanciamiento, algo que se refleja en la película de Hitchcock en el momento de la llegada a Manderley. Conocemos su personalidad tranquila, insinuante, desde el primer momento ve a su nueva señora como una intrusa dispuesta a ocupar el lugar de la difunta Rebeca, algo que ella no puede permitir. Desde entonces se dedica a tantear el terreno, intentando ver cuáles son las intenciones de la nueva señora, una chica tímida que no hace valer su lugar, tampoco es que la nueva señora de Winter sea una dama, es una chica sencilla que ha tenido que valerse por sí misma desde la mayoría de edad, para ella las señoras son las amigas de sus jefas, no ella. De esto se aprovecha la señora Danvers para mantener el control de la casa.

A medida que se va leyendo la novela descubrimos pequeños detalles que evidencian la admiración que el ama de llaves sentía por Rebeca. Nada ha cambiado desde la trágica muerte de la señora, todo permanece en su sitio como si ella no hubiera muerto. El dormitorio, el pequeño gabinete, incluso las costumbres más sencillas se mantienen inalterables. La señora Danvers argumenta que todo se hace como se hacía en vida de la señora. Ojo a esto. La señora es Rebeca, no la nueva esposa de Max. Todos los criados de la casa se referirán todo el tiempo a Rebeca como la señora de Manderley. Nada habrá de cambiar.

Se puede pensar que el ama de llaves simplemente no quiere perder el dominio de la mansión, que se resiste a ceder el primer plano a la nueva señora pero no es una cuestión de territorio al uso sino de mantener el recuerdo de una persona que no puede volver de entre los muertos.


Para mi criterio, una de las mejores escenas de Rebeca es la del dormitorio con Danvers mostrando a la nueva esposa de Max los vestidos y demás cosas de la difunta. Lo hace con verdadero cariño, hablándole de lo que ella solía hacer antes de irse a la cama, de lo finas que son las prendas, la calidad de los abrigos de piel, la elegancia de los peines del tocador, ella le cepillaba el cabello todas las noches, Rebeca tenía una hermosa cabellera morena. Todo el tiempo Danvers lanza indirectas a la asustadiza nueva señora, los vestidos de Rebeca superan las humildes prendas de la otra, no tiene la misma clase, nunca será como ella, nadie puede reemplazarla.

Poco se sabe sobre el pasado de este personaje. La señora Danvers no habla de su vida anterior, tan solo sabemos que ha estado al servicio de Rebeca desde hace años, siendo Rebeca muy joven hasta que se casó y trasladó a Manderley donde llevó a su doncella de confianza que más tarde se convierte en paladina de su recuerdo. Por el personaje de Favell, primo de Rebeca, sabemos que su nombre de pila es Danny lo que evidencia que es diminutivo de Danielle o Dana u otro nombre parecido pero no más. Lo que sabemos seguro es que quería a Rebeca y con su muerte, una parte de ella murió también.

Judith Anderson y Joan Fontaine en la escena previa al descubrimiento del barco

En la película de Alfred Hitchcock, la actriz logra transmitir la lealtad que el ama de llaves profesaba a su señora. Es una lealtad que comienza no haciendo cambios en la casa tras la tragedia, para ella una tragedia gigantesca. Para su entendimiento, Max debería rendir culto a la memoria de su esposa como hace ella. ¿Cómo ha podido casarse con una chica tan opuesta a la elegante y hermosa Rebeca? Es algo que no puede entender. Si algo me gusta de ella es que por el recuerdo, la obsesión que tiene, pelea por su defensa, No es una mujer violenta. Bien que podría haber matado a la chica pero sus jugadas son enteramente psicológicas hasta el gran final, muy distinto en la película, en la novela lo imaginamos, en la película lo vemos. Pronto haré la entrada libro vs película para hablar más del tema.

Judith Anderson fue nominada al Oscar como actriz de reparto por este personaje mientras que Joan Fontaine era nominada como mejor actriz pero el Oscar se lo llevaría por su papel protagonista en Sospecha, película también de Hitchcock.

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