La playa de los ahogados de Domingo Villar

jueves, 13 de febrero de 2014

Tenía ganas de hacer esta reseña pero las cosas de la universidad pues no lo dejan a uno hacer muchas cosas sobre todo por aquí. Decía que tenía muchas ganas de hacer esta reseña porque con esta novela he disfrutado enormemente, ya no solo por el hecho de ser mi género favorito sino que me ha permitido conocer un nuevo autor y además español del género y sobre todo he disfrutado siguiendo las pesquisas del protagonista para esclarecer la misteriosa muerte de un marinero ahogado. He leído en otros blogs reseñas sobre esta novela y son favorables, ahora yo sumo la mía.
La playa de los ahogados es la segunda novela de Domingo Villar, escritor gallego del género policíaco la primera estoy pendiente de comprarla y he oído decir que la tercera saldrá pronto a la luz. Comenzamos con el argumento: en la playa de Panxón aparece el cuerpo sin vida de Justo Castelo, un marinero que presenta las manos atadas con una brida y que al parecer se ha suicidado. Hasta el lugar del hallazgo se trasladan el inspector Leo Caldas y su ayudante Rafael Estévez ambos ya conocidos por la primera novela, Ojos de agua. Ambos comienzan a investigar el entorno de la víctima y descubren que Castelo era un personaje taciturno y que ha nadie le hubiera extrañado que hubiera saltado desde su barco, solo Alicia, la hermana del difunto cree que su hermano podría haber sido asesinado. El recuerdo de una vieja historia hace que Caldas y su ayudante se embarquen nunca mejor dicho en una investigación que los lleva cada vez al pasado más lejano.


Leo Caldas, el protagonista. El inspector Caldas es un hombre taciturno, solitario y dado a los silencios largos. Le gusta escuchar jazz, tener una copa de vino blanco en las comidas y pasear por las calles de Vigo. Separado de su mujer desde hace un tiempo, aquí el recuerdo de ella es como un eco, apenas la encontramos presente. Participa en un programa de radio llamado Patrulla en las ondas el cual aborrece, sobre todo al locutor y desde luego que le digan que son fans de "su" programa.

Rafael Estévez, el compañero. Aragonés trasladado a Galicia, no es capaz de adaptarse al sentido del humor de los gallegos, la lluvia y el marisco. Tiene además mucho temperamento y a veces se descontrola un poco pero es el personaje más entretenido de la novela. Junto a Caldas forman una pareja muy particular.

Justo Castelo, la víctima. Aparece ahogado en la playa de Panxón donde antaño arribaban los cuerpos de marineros desconocidos de ahí el sobrenombre en la novela. Justo aparece con las manos atadas por delante con una brida por lo que en un principio se cree que pudo haberse suicidado pero muy pronto el inspector Caldas comenzará a sospechar que hay algo más oscuro en esta muerte, sobre todo al hablar con las personas que le conocieron en vida. Años antes Castelo junto con otros tres compañeros salva su vida del trágico naufragio del Xurelo donde murió el capitán Sousa.

El libro
Es un libro muy ameno que enseguida engancha, los capítulos no son largos y cada uno empieza con la definición de palabras que guardan relación con la historia. Los personajes están bien construidos, encontramos al padre del inspector Caldas con su cuaderno para ir apuntando a los idiotas, a Alberto, tío del inspector gravemente enfermo, los sospechosos y todos los testigos, compañeros de Caldas que van apareciendo a medida que pasan las páginas. Rápido de leer y verdaderamente se disfruta mucho su lectura.

El autor.
Domingo Villar nació en Vigo en 1971. Actualmente reside en Madrid, su primera novela, Ojos de agua ve la luz en 2006 mientras que la segunda, La playa de los ahogados lo hace en 2009. Su tercera novela, Cruces de piedra salió hace solo dos o tres meses.



Las localizaciones.
Panxón se encuentra en la costa de Pontevedra, Galicia. Villar destaca en sus novelas el ambiente gallego desde los bares de marineros, la comida, los alrededores como Monteferro hasta la disposición de Vigo. Un paseo por estas zonas para terminar de sumergirnos en la trama.

La niebla y la doncella de Lorenzo Silva

martes, 4 de febrero de 2014

Tercera entrega de las investigaciones llevadas a cabo por el sargento Bevilacqua y su compañera la cabo Chamorro. Para mí es la segunda novela que leo de Lorenzo Silva, la compré con el periódico a finales de año con una promoción de tres novelas de diferentes autores del género policíaco como Asa Larsson. El lejano país de los estanques fue una y ha sido reseñada con anterioridad con las mejoras añadidas, la otra novela es La reina sin espejo que me falta por leer. Vamos con el argumento.
Esta vez los protagonistas se trasladan a la isla de La Gomera en Canarias para desentrañar un asesinato cometido dos años antes allí y que ha quedado sin cerrar. En su día se juzgó a un político local padre de una adolescente que se veía con la víctima, este político acabó en libertad por falta de pruebas. El cuerpo de Iván López apareció en el parque nacional de la isla degollado y el vehículo que dos guardia civiles pertenecía al político pero este alegaba que se lo habían robado. La madre del chico lleva demasiado tiempo pidiendo justicia y que se reabra el caso de su hijo hasta que sus esfuerzos hacen que desde Madrid les envíen a Bevilacqua y Chamorro. En un caso donde las pistas hace tiempo que se han enfriado, ambos investigadores contarán con la colaboración de los agentes que se ocuparon del caso dirigiéndose sus pesquisas en los mismos pasos de dos años atrás.


Los protagonistas
Rubén Bevilacqua, ya conocemos el origen y ocupación de este hombre por la reseña de El lejano país de los estanques. Sargento de la Guardia Civil apodado Vila en sustitución de su exótico apellido. En esta ocasión Vila se siente atraído por la cabo Anglada quien conoció a Chamorro en la Academia tiempo atrás aunque Chamorro no parece muy dispuesta a recordar aquellos tiempos. Rubén encabeza la investigación del asesinato de Iván sirviéndose de la ayuda de los agentes que cubrieron la investigación dos años antes.

Virginia Chamorro, la compañera de Vila se sorprende al reencontrarse con Anglada después de su tiempo en la Academia y no parece muy feliz de verla. También sabemos que ahora sale con un agente antidisturbios pero no habla abiertamente de ello.

Ruth Anglada, cabo de la Guardia Civil en Canarias que conoció a Chamorro en la Academia antes de trasladarse a Canarias. Desde el principio Ruth manifiesta su interés por Rubén, es una mujer hermosa y sorprendente que enseguida se pone en las manos del sargento y lo guía a través de los distintos puntos de la isla donde fue visto por última vez la víctima.

Sobre la novela
A diferencia de su estancia en Mallorca, los protagonistas tienen que enfrentarse con una investigación ya realizada y supuestamente muerta ya que el culpable no fue descubierto aunque la opinión general apunta a Gómez Padilla por la relación que su hija mantenía con el difunto. Vila y Chamorro tienen que enfrentarse a las miradas recelosas y dilucidar las vías que siguieron sus compañeros dos años antes. Como toda buena novela de misterio nos llevamos la sorpresa al final de las páginas al verse descubierta la identidad del asesinato aunque la verdad siempre la tenemos delante los lectores. Silva nos sorprende una vez más con la identidad del asesino y los motivos que llevaron al asesinato original.