Parker Pyne investiga

domingo, 18 de febrero de 2018


Serie de relatos cortos protagonizados por Mr. Parker Pyne titulados originalmente Parker Pyne investigates. Los relatos aparecieron publicados entre 1932 y 1933. Hace unos años salió con el periódico esta colección de RBA. Este ejemplar se editó en 2010. Agatha Christie imaginó a su protagonista después de escuchar la conversación de unos desconocidos sobre estadísticas. En el prefacio también menciona qué la motivo a escribir El caso de la mujer rica.

El caso de la esposa de mediana edad, El caso del comandante descontento, El caso de la dama acongojada, El caso del esposo descontento, El caso del empleado de la City, El caso de la mujer rica, ¿Tiene usted todo lo que desea?, La puerta de Bagdad, La casa de Shiraz, La perla de precio, Muerte en el Nilo, El oráculo de Delfos

Parker Pyne recuerda un tanto a Poirot, Mr. Quin e incluso Mr. Satterthwaite. Es un hombre amable, intuitivo y con mucha imaginación para orquestar las soluciones de sus infelices clientes. Actúa más como consejero que como detective. Los relatos varían entre problemas amorosos, robos y asesinato. Los casos de problemas amorosos aunque no los he leído con interés sí que tienen resoluciones originales brindadas por Parker Pyne. Los casos de robo tienen soluciones que no se alejan mucho de las que podrían haber brindado Poirot o la señorita Marple. Los crímenes tienen más consistencia. La casa de Shiraz ha sido mi favorito. Muerte en el Nilo recuerda precisamente a otro relato protagonizado por Poirot, Problema en el mar. La puerta de Bagdad me ha gustado menos. En general son relatos de corte amable. Los métodos de Parker Pyne son muy distintos de Poirot o Quin, sus soluciones son originales. En los casos de crisis maritales juega con los celos, da una aventura al soldado aburrido de la inactividad, la mujer rica recibe una dosis de humanidad... Es una lectura muy distinta que os  gustará.

Unos por otros de Philip Kerr

martes, 13 de febrero de 2018


Título original: The one from the other
Editorial: RBA Libros, S.A.

Este año voy a dedicarme a leer los libros protagonizados por Gunther. Me quedé impresionado con la Trilogía Berlinesa, esa ambientación tan lograda que Philip Kerr conseguía de la Alemania antes y después de la Segunda Guerra Mundial y su protagonista. Unos por otros se desarrolla en 1949 pero tiene un prólogo que nos narra cierto acontecimiento en 1937. La guerra ha acabado pero Alemania se ve ocupada por los aliados. Bernie Gunther junto a su esposa Kirsten intentaron mantener a flote un hotel demasiado cercano al campo de concentración de Dachau. La dura vida ha dejado muy tocados a los alemanes a que sobreviven como pueden. Gunther ahora debe enfrentarse a la muerte de su esposa. El mundo ha cambiado. Dispuesto a retomar su especialidad como detective privado decide trasladarse a Munich donde entrará en contacto con personajes que quieren hacer desaparecer sus antecedentes criminales. Una mujer, Britta Warzok quiere saber si su marido, un criminal de guerra huido, ha conseguido sobrevivir o ha muerto durante los convulsos años de enfrentamiento. La razón es que quiere casarse de nuevo. Su marido es Friedrich Warzok uno de los responsables de las espantosas muertes del campo de concentración Janowska.

Lo que me gusta de esta novela es la ambientación. Es tan rica en detalles que uno desconoce y que apenas da en su propia carrera que es un disfrute constante de información. Da para investigar personalmente para informarse bien del tema. En esta novela entran en juego los grupos que ayudaban a criminales de guerra nazis a escapar de la justicia y desaparecer en el extranjero. La Compañía y ODESSA son los más conocidos. De sobra se sabe que la Iglesia ayudó a desaparecer a cientos de estos criminales además de los gobiernos ruso y norteamericano. Aparecen nombres reales que son utilizados por el autor de forma ficticia lógicamente ya que algunos desaparecieron. El Nakam por ejemplo fue un escuadrón que cazaba nazis, impartía su propia justicia sobre ellos. Como se menciona en la novela, unos pocos años de cárcel impuestos tras los juicios de Nuremberg no bastan para pagar por las cuantiosas muertes que se registraron en los campos. Las cazas de nazis existieron y entre las ejecuciones surgieron también nombres de criminales que más tarde serían juzgados siendo ya bastante viejos como Erich Priebke.

El misterio del Tren Azul de Agatha Christie

domingo, 11 de febrero de 2018


El misterio del Tren Azul (The mystery of the Blue Train) en el original, es una novela de 1928. La edición es de 2008 editada por RBA. Se podía conseguir comprando el periódico La Verdad que sacó varios títulos en una colección.

Rufus Van Aldin regala un fabuloso collar de rubíes a su única hija, Ruth, que decide llevarlo en sus vacaciones en la Riviera. Antes de llegar a su destino, Ruth es asesinada en su compartimento del Tren Azul y su collar desaparece. El millonario pide ayuda a Hercule Poirot para esclarecer el caso señalando como principal responsable a su yerno, Derek Kettering. Van Aldin quería ver libre a su hija pero un divorcio hubiera supuesto la ruina para Kettering que mantiene un alto nivel de vida junto a su amante, Mirelle. Hercule Poirot por su parte unirá sus fuerzas con Katherine Grey, compañera de viaje de Ruth.

Puede verse una variación de este caso en el relato El expreso de Plymouth que forma parte de la recopilación Primeros casos de Poirot reseñada en este blog. La historia de Van Aldin y el collar de rubíes comenzaban esta trama, en el primer capítulo se realizaba la transacción “comercial” y los intermediarios señalaban que el collar había sido objeto de derramamiento de sangre en el pasado. Como si de una maldición se tratase, su última poseedora muere. Katherine Grey es una gran testigo por haber hablado con la difunta horas antes del crimen. En esta novela se especificaban mucho los personajes junto con su pasado. Katherine había sido dama de compañía hasta que su señora murió y le legó todo su dinero gracias a su amabilidad. Derek Kettering, un vividor, siempre con mujeres, casado por interés, demuestra tener un lado humano. Rufus Van Aldin, el implacable hombre de negocios quiere venganza y justicia. Por medio los sentimientos y el cruce de personalidades. Aquí Poirot demuestra una vez más su talento al descubrir al asesino y su motivación.

Sin censura: Jane Eyre

martes, 6 de febrero de 2018


Que la entrada sea sincera no implica que vaya a criticarla a las malas. Se trata de hablar sinceramente de lo que me ha parecido, de lo que me gusta y me disgusta. Es la primera obra que leo de Charlotte Brontë, creo que la mayoría empezamos con Jane Eyre, la más conocida.
La historia de Jane comienza de manera trágica. Sus padres han muerto y ella pasa a ser tutelada por su tía, la señora Reed. Jane sufre los abusos, malos modos, gritos, golpes que vienen desde todos los sectores de esa casa. Todo el mundo parece estar en contra de la huérfana. La señora Reed impelida por su “deber” tiene que cuidar de la sobrina pero antes prefiere la muerte. Los criados de la casa reprochan a Jane su mal comportamiento y los disgustos que ocasiona a su “pobre” tía. Jane es la pariente pobre que debería estar agradecida por tener cobijo en un buen hogar pero, ¿Me explicáis como se aguantan las putadas que la hacen a esta criatura? Su primo la trata a puñetazos. Su tía disfruta encerrándola. Sus primas se burlan de ella. Sí, la historia de Jane empieza como un cuento de hadas y al final encontrará el camino a la felicidad. Pues no. El tiempo que pasa con su familia es un tormento.

Hay que fijarse que en época victoriana era muy común ocuparse de un familiar huérfano sobre todo si era sobrino directo. En el caso de la señora Reed le toca por política matrimonial ya que su marido también ha muerto. Esta mujer ve a Jane como una carga que debe soportar. Gran idea la suya de inscribirla en un colegio privado para sacársela de encima ¿no creéis? Como digo en época victoriana, la que vivió Charlotte Brontë, era muy común el desapego por los hijos y sobrinos. Enviarlos a colegios lejanos era normal. Contratar a una institutriz para una familia pudiente y dejar a su cargo la educación de los hijos era normal. Si habéis leído Agnes Grey de Anne Brontë habréis visto un gran ejemplo de lo que era ser institutriz en el siglo XIX.

El tiempo en el colegio es un reflejo vivido por la propia Charlotte en la institución donde sus dos hermanas mayores murieron de tuberculosis junto a otras chicas. En la novela se describe como un lugar lúgubre sujeto a la estricta normativa educativa y religiosa con poca comida y malas condiciones higiénico sanitarias. El director era un hombre de golpe en pecho, muy religioso y moralista que no duda en permitir que las niñas pasen penurias. Sin embargo hay un pequeño rayo de esperanza y Jane encuentra su lugar logrando formarse intelectualmente además de sobrevivir a la epidemia de tuberculosis y ver un nuevo orden en el colegio.

Tenemos entonces a una joven bien educada que se ha formado para ser institutriz y que pasa a valerse por sí misma a su salida del colegio. Es un gran cambio a las heroínas de otras novelas de su tiempo. Jane tiene su propia mentalidad, es capaz de juzgar, es capaz de salir adelante. Un problema muy comentado por los lectores es el exceso de moral religiosa que la acompaña. Pero con todo y con eso es una protagonista muy diferente.

Pasamos a su estancia con Rochester en su mansión señorial. Rochester es un personaje que no me ha gustado nada. Es silencioso, con Jane tiene ciertas maneras, alto y todo eso. Espera que su amor triunfe. La casa tiene todos los elementos de la literatura victoriana. Es enorme, oscura y llena de recovecos con su ama de llaves modélica, la criada misteriosa y la pequeña pupila a la que moldear de manera ideal. La posición de Jane es similar a la del ama de llaves pero ante las visitas es vista como alguien inferior, no es bien recibida por los invitados de Rochester, se burlan de ella. De nuevo. Todo normal en un ambiente “aristocrático” inglés. Lo pongo entrecomillado porque esos ricos no tenían educación ninguna. Uno puede ser rico y ser buena persona. Pero de nuevo recordar el contexto histórico en el que se asienta la obra.

Y entonces llegan las madres mías. Esa sensación de que hay algo más en la casa, esos fuegos, esas risas en la oscuridad, esos sustos. Francamente el amor entre Jane y Rochester no lo vi muy interesante. Lo del hombre atormentado por su secreto y ella tan solícita y siempre en su lugar pero enamorada hasta las trancas, no me gustó. Claro que comparando a Rochester y Heathcliff es mejor quedarse con Rochester pero que un tío te venga con proposiciones de matrimonio, te lleve a la iglesia y en el momento culmen te venga otro y te diga, mira no, es que él está casado con mi hermana ¿sabes? Es bigamia lo que estáis haciendo. Pues no mola.
Porque sabed que la locura no se consideraba razón suficiente para conseguir la nulidad matrimonial. El hombre o mujer cuyo cónyuge tuviera una enfermedad mental permanecía amarrado a esa persona aunque hicieran vida separados. Rochester como no tenía ganas de escándalos sociales prefirió encerrarla. Es horrible lo sé. Pero en el XIX estaba bien visto porque legalmente era tu responsabilidad tener controlada a esa persona. Sí que había gente que los internaban en sanatorios o casas de reposo como se decía comúnmente pero estamos en una novela con su tragedia, encaja mucho más.

Es a partir de aquí cuando la novela se tuerce. La pobre Jane se tiene que marchar con su disgusto y pasar hambre y frío por esos campos. Es que se va andando coño. Agobiada por el engaño de Rochester. El tipo quería casarse igualmente con ella en vez de decirle la verdad. Qué bonito ¿verdad? Encontrarte que la primera esposa la has tenido prácticamente encima, en el ático. Lo peor del tramo final de la novela es la predestinación. Porque partíamos de la base en que Jane era huérfana y no tenía dinero. Luego resulta que en su lecho de muerte tita Reed confiesa que un tío de Jane había conseguido una fortuna y la había buscado para llevarla a vivir con él pero la Reed con toda su mala fe le dijo que la niña había muerto con tal de que no viera ese dinero que a ella le faltaba. Qué mala la jodía. Y casualmente Jane va a parar a casa del joven y maravilloso reverendo que la acoge y da refugio junto a sus hermanas que la tratan como a una más de la familia. Hubiera estado bien de no ser porque esta gente también era familia de Jane. ¿Cuándo se convierte la novela en culebrón? Desde lo de la boda. ¿Era necesaria tanta predestinación? En mi opinión no. Pero lo peor es que el afectuoso primito quiere irse a las misiones para evangelizar y Jane está dispuesta a acompañarle pero él le dice que si no se casa con él no puede ir porque es mujer y va a estar sola y lo peor, es una mujer y encima culta y eso no gusta al país donde van y sobre todo a los majísimos misioneros que ya están allí. Repito: contexto de la época. Una mujer nunca viajaba sola. Una mujer tenía que ir acompañada de un hombre. Recordemos que Jane era capaz de valerse por sí misma excepto por este periodo de hambruna y fríos cuando se va de la casa de Rochester. ¿El primo afectuoso se convierte en un gilipollas? Sí. ¿Jane se va de todas formas? Sí. Pero de vuelta con Rochester. Y encima se convierte en una mujer rica.

No me gustó nada que mientras Jane estaba con sus primos se produjera la solución a los problemas amorosos. Resulta que la señora de Rochester se escapa de la habitación donde la tienen encerrada y prende fuego a la casa y mientras todo arde se sube al tejado huyendo de su marido que intenta rescatarla. Chico, aprovecha y la dejas morir, ¿no? Pero claro, eso no es honorable. Total que la pobre se tira al vacío y Rochester queda malherido y medio ciego. Su casa arruinada. Pues mira esperaba ver un incendio a lo Manderley (Rebeca) pero no. Decepción. Ya avisé que el final sí que lo iba a criticar. Encima Jane se queda con Rochester.


Para finalizar. Jane Eyre es una novela interesante por su protagonista pero que a la mitad el drama y la religión se hacen dueños. Jane me gustó como protagonista. El resto de los personajes ya menos. Esos giros inesperados no me van, los considero innecesarios. No sabemos qué motivó a Charlotte Brontë a escribir el libro de esa manera. Comparad a Jane con Catherine de Cumbres borrascosas o con Agnes Grey, se parece más a esta última por ser una protagonista trabajadora pero en el terreno amoroso al menos no es un quiero y no puedo como Catherine.

Entradas Sin Censura


Hace bastante tiempo que escribí la primera entrada para la sección Sin Censura. No he vuelto a publicar más entradas por estar pendiente de las entradas dedicadas a las lecturas pero este año me he propuesto hablar un poco más en profundidad de aquellas novelas que creo que podría hablar mucho más, sí, con destripamiento, sin censura.

La idea nació bastante antes de publicar la entrada de La librería explicando por qué no me parece tan maravillosa como a todo el mundo sospechosamente le parece. Mi idea es hablar en profundidad ya que uno se deja muchas cosas en el tintero y se contiene para no hacer los temidos destripes. Que yo entiendo que puedan molestar por eso me dio un tiempo por ponerlos en blanco y avisando de dónde empezaba hasta dónde terminaban esos curiosos espacios. Si haces clic con el ratón y seleccionas para ver las letras es tu culpa yo he avisado.

Pero no será así en las entradas sin censura ya que pienso soltarlo todo desde muertes, dramas, finales felices, finales tristes, opinión íntegra sobre personajes… En fin lo que hacemos todos cuando comentamos con alguien que ha leído el libro qué nos ha parecido. Creo que es interesante dedicar unas entradas a algunos de esos libros. También aviso que las entradas sin censura irán con River Song por delante para avisar de los destripes, igual que cuando una novela no me gusta y rajo con gusto. Que menos que avisar.

Al igual que yo hablaré sin tapujos vosotros podéis comentar de la misma forma si es que habéis leído el libro. Ya sea que os haya gustado y queráis compartir vuestra opinión, como si os parece pasable o si lo odiáis y no os gustó o tuvisteis que dejarlo. Serán entradas altamente sinceras por ambas partes.

Muerte en las nubes de Agatha Christie

domingo, 4 de febrero de 2018


Muerte en las nubes (Death in the clouds) se publicó en 1935. Esta edición de 2008 fue editada por RBA y se podía conseguir comprando el periódico La Verdad que sacó varios títulos de la colección.

Madame Giselle ha muerto en el avión que la llevaba de París a Londres. Todo parece indicar que ha sido un ataque repentino hasta que en el suelo, alguien encuentra un pequeño dardo que coincide con la marca que la difunta tiene en el cuello. Inmediatamente tras el aterrizaje los pasajeros son registrados y bajo uno de los asientos aparece una cerbatana. Es el asiento de Monsieur Poirot que había estado dormitando todo el vuelo aquejado por el estómago que siempre le da problemas en los viajes. Durante la vista judicial los ineptos del jurado le acusan por ser extranjero y dejarse llevar por lo obvio pero el juez ordena una investigación de verdad y nuestro héroe se pondrá manos a la obra para encontrar al verdadero culpable.

Es uno de los casos más famosos de Poirot, un asesinato imposible cometido en un espacio cerrado y sin ningún testigo. ¿Quién de ellos podría querer matar a madame Giselle? La mujer se dedicaba a los préstamos y personajes influyentes le debían dinero. Cualquiera de sus compañeros de viaje podría ser el criminal acuciado por una deuda pero también por venganza ya que la mujer cuando no veía satisfecho uno de sus tratos lo hacía público como castigo al doble deudor.

Cada pasajero es distinto al anterior y todos son sospechosos. Armand y Jean Dupont, padre e hijo, son arqueólogos. James Ryder, empresario. Venetia Kerr, aristócrata. La condesa Horbury, igual que la anterior pero de vida disipada y pública. Jane Grey, peluquera. Daniel Clancy, autor de novelas de misterio. El doctor Bryant. Norman Gale, dentista.

La novela incluye un pequeño conflicto amoroso entre Norman y Jane que hablan después de lo ocurrido y descubriendo que ambos habían estado en Le Pinet de vacaciones. La condesa tiene un amante lo que enfurece a Venetia que ama en secreto al marido de la otra. La respuesta al asesinato me pareció original aunque tiene su punto de melodrama pero es muy ingeniosa. Todo un clásico de las novelas de misterio que no os debéis perder.


Así como cosa curiosa esta novela aparece en el episodio de la cuarta temporada de Doctor Who, The unicorn and the wasp en el que el Doctor y Donna Noble conocen a Agatha Christie. Juegan a darle una explicación a la famosa desaparición de la autora al tiempo que resuelven un crimen con múltiples referencias a la producción literaria de la autora. La actriz Fenella Woolgar interpretó a la escritora. Al final del episodio el doctor muestra a Donna un ejemplar de Muerte en las nubes imprimido en el año cinco mil millones poniendo a su autora como la más vendida de todos los tiempos.

El hombre enterrado de Ross Macdonald

viernes, 2 de febrero de 2018


Título original: The underground man
Edición: Club del Misterio
Editorial: Bruguera

Quienes me sigáis desde hace tiempo sabéis que soy muy fan de Ross Macdonald y sus novelas en especial de su protagonista, el detective Lew Archer. Ya llevaba tiempo sin haber leído nada suyo. Me cuesta encontrar las novelas que me faltan ya sea de colecciones nuevas o de segunda mano. Precisamente este formato tan chulo lo he sacado de la biblioteca.

Archer conoce fugazmente al pequeño Ronny, un niño que se ha trasladado con su madr, Jean, al mismo edificio que el detective. Un día aparece el padre para llevarlo a visitar a su abuela. Es evidente que el matrimonio Broadhurst pasa una mala época ya que no tienen inconveniente en discutir delante de Archer, todo un desconocido para ellos. Más tarde Stanley Broadhurst aparece asesinado en un territorio de su propiedad y su hijo ha desaparecido. Jean pide ayuda a Archer y el detective pensando en el pequeño Ronny comienza la búsqueda.

La novela sigue los pasos habituales en la narrativa de Macdonald, una familia con sus tormentos, cadáveres y varios misterios. Archer ya ha visto tanta miseria humana en su trabajo que ya nada puede sorprenderle. Tan solo guiado por la compasión será que inicie la investigación. Stanley Broadhurst al ir a buscar a su hijo estaba acompañado de una mujer muy joven que todos consideran que es su amante. Broadhurst estaba dedicando sus esfuerzos a averiguar dónde se encuentra su padre biológico que los abandonó a él y su madre quince años atrás. La señora Boradhurst entre otros no quiere airear ese tema. Quienes conocieron al capitán Broadhurst lo recuerdan como un mujeriego que se fugó con otra mujer. Nadie sabe dónde pudo marcharse. El misterio de la chica y de Ronny va cobrando fuerza ya que se desvanecen cuando parece que Archer da con el rastro. Para complicar las cosas un hombre aparece exigiendo mil dólares que Stanley le había prometido. Como telón de fondo un enorme incendio que se extiende por la zona de Santa Teresa, lugar donde transcurre la acción de la novela.

Otros libros del autor: El blanco móvil, El caso Galton, El martillo azul, Los malignos, Dinero negro, La piscina de los ahogados, En busca de una víctima, La costa bárbara, La forma en que algunos mueren, La sonrisa de marfil, La mirada del adiós, La bella durmiente, El coche fúnebre a rayas, El escalofrío, El enemigo insólito, El otro lado del dólar, La Wicherly.

Reto de los 100 libros Nº 4